Dado que el
cachorro debe someterse a una revisión completa, es conveniente seleccionar un
veterinario previamente a que el cachorro llegue a casa. En caso de que no
conozcas a ningún veterinario, sin duda los amigos o familiares que tengan
animales de compañía pueden recomendarle alguno.
Interior
Deberás
asegurarte de que tu casa es totalmente segura para tu cachorro. Simplemente
poniéndote a la altura de tu cachorro podrás valorar fácilmente si hay algún
cable eléctrico que tu perro pueda morder. Asegúrate de que no cabe la
posibilidad de que tu cachorro quede atrapado o se caiga de algún sitio
–verifica ventanas, balcones y escaleras–. Si desde un principio inspeccionas su
hogar desde el punto de vista de tu cachorro, podrás evitar muchos disgustos
posteriores.
Exterior
¿Vas a
permitir que tu cachorro pase mucho tiempo en el exterior de casa sin ningún
tipo de supervisión? Examina tu jardín. Asegúrate de que no hay hoyos o
agujeros en la valla por los que tu cachorro pueda escaparse. Por otra parte,
¿hay fertilizantes, herbicidas e insecticidas al alcance del cachorro? ¿Hay
plantas tóxicas? Consulta con tu veterinario, quien te proporcionará una lista
exhaustiva de las sustancias tóxicas que debes mantener alejadas de tu nuevo
amigo.
Además:
- Concerta
una visita al veterinario tan pronto como tu cachorro llegue a casa
- Ten a mano
los números de emergencia de la clínica veterinaria
Dentro o
fuera de casa, ¡cuidado con los peligros!
Los
recipientes de acero inoxidable son duraderos y no se oxidan, ni se rompen o
astillan. Los cachorros a los que les están saliendo los dientes, masticarán todo
lo que esté a su alcance, lo que puede constituir un problema si se utilizan
recipientes de plástico. Por otra parte, el acero inoxidable es más higiénico
que el plástico. Decide, antes de su llegada, dónde comerá tu cachorro.
El cachorro
también necesita una cama cómoda y una zona tranquila de descanso.
Si tiene su propio espacio, el cachorro se acostumbrará antes a su nuevo hogar,
le hará sentirse seguro y podrá ir allí para protegerse y dormir.
Aunque en
los primeros días probablemente no saldrá más allá de su jardín, tanto el
collar como la correa constituyen dos elementos esenciales, a los que tu
cachorro deberá ir acostumbrándose.
Asegúrate de
que tu cachorro lleve en todo momento su collar, con su correspondiente placa
de identificación, y que éste es lo suficientemente ajustado como para que el
perro no se suelte.
Mediante el
cepillado el cachorro se acostumbrará al trato con las personas.
Los juguetes
de goma son prácticamente indestructibles y pueden durar muchos años.
Selecciona juguetes de un menor tamaño para los cachorros más pequeños (lo que
resultará de utilidad durante el período de dentición), y otros de mayor tamaño
para los cachorros más grandes. ¡Asegúrate de que todos los juguetes sean
seguros y adaptados a ellos!